Al artículo de Pedro Saad Herrería (Revista Memorias Porteñas, Diario Expreso, Guayaquil, 26 de enero de 2014) solamente le faltó una cosa: tratar el vínculo del actual Banco de Guayaquil -en los primeros años del siglo XX se llamaba Banco Italiano- con la Italia fascista, pues el gobierno de Benito Mussolini quiso en algún momento nacionalizar el banco.
Jenny Estrada ofrece algunas luces alrededor del fascismo italiano en sus libros Los italianos de Guayaquil y II Guerra Mundial - La lista negra en Ecuador, pero sospecho que en este aspecto aún hay muchas cosas por desentrañar; sobre todo cuando algunas de las familias económicamente más fuertes de Guayaquil y uno de los bancos actualmente más grandes del Ecuador están involucrados. Penumbras que suelen siempre aparecer.
Les dejo el artículo en mención (para verlo más grande, clic aquí):
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27 de enero de 2014
1 de julio de 2013
La Columna y La Rotonda ¿pelea de barrio masónica?
Guayaquil es una ciudad con mucha simbología e historia masónica. Un ejemplo de ello son algunos de sus monumentos más representativos. En la Columna de los Próceres, edificada para conmemorar el centenario de la conspiración del 9 de octubre de 1820, la estatua de José Joaquín de Olmedo mira al Este, es decir a la salida del Sol, al oriente; ese oriente omnipresente en la masonería. Es un monumento masónico a más no poder, como la misma conspiración de 1820, planificada por destacados masones.
Por coincidencia, al este de la Columna de los Próceres se encuentra también el Hemiciclo de la Rotonda, en el Malecón Simón Bolívar, que conmemora el encuentro que entre San Martín y Simón Bolívar -dos importantes masones- tuvo lugar en esta ciudad en 1822. Este monumento fue inaugurado en 1938, luego de ciertos desacuerdos con respecto a los bocetos originales presentados por el escultor español José Antonio Homs en los que San Martín era retratado en una pose que, quizá para muchos masones olmedinos que veían en él a un aliado, lo dejaba un tanto en ridículo frente a Bolívar. El tema incluso fue retomado por el artista guayaquileño Ilich Castillo, con su obra Cómo se encienden los discursos populares, según Homs (2005).
¡Uy, José!
Boceto original de Homs. Reposa en el Museo Municipal de Guayaquil.
Boceto original de Homs. Reposa en el Museo Municipal de Guayaquil.
La Columna de los Próceres y el Hemiciclo de La Rotonda son dos monumentos que evidencian el conflicto entre pandillitas masónicas a nivel local, y una metáfora de las luchas entre ellos por su repartición de ciudades, países, continentes y el planeta. ¿Fraternidad?, ¡por dónde!
La Columna vino primero, de mano de los masones olmedinos y octubrinos; la Rotonda se contruyó después, con los masones bolivarianos. Pelea de barrio.
Originalmente la Columna de los Próceres no iba a ser tal, sino un obelisco (más simbolismo masónico), pero no prosperó la idea; mientras que la Rotonda -como su nombre lo dice- se pensó redonda, pero quedó como hemiciclo. Estos dos monumentos masónicos en Guayaquil se miran cara a cara, como desafiándose. Y el Templo Masónico -posteriormente la primera sede de diario El Universo, en Escobedo y 9 de Octubre-, se encuentra justo en medio de ambos complejos escultóricos. ¿Habrá sido este templo el lugar de la concordia entre las facciones? Muy interesante.
- Jorge Osinaga -
15 de junio de 2013
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